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La Adicción a Internet y las redes sociales

Actualmente vivimos en un mundo conectado gracias a Internet, los aspectos positivos de éste son evidentes pero hay muchos otros de negativos que surgen cuando las personas se enganchan a la red como forma de satisfacción de necesidades.

Difícilmente podemos concebir nuestro mundo sin Internet. Es una herramienta que ha revolucionado muchas áreas de nuestra vida. Si bien los aspectos positivos son innegables, existen otros negativos que surgen cuando las personas se enganchan a la red como forma primaria de satisfacción de sus necesidades.

Según el Instituto Superior de Estudios Psicológicos la adicción tecnológica es una conducta repetitiva que resulta de manera placentera, y genera una pérdida de control en el sujeto, más por el tipo de relación con la persona que por la conducta en si misma, se genera una interferencia grave con su vida cotidiana, ya sea a nivel familiar, social o académico. A causa de la evidencia de las interferencias en la vida cotidiana, un estudio publicado el pasado diciembre en BMC PSychiatry revela una agrupación en tres dimensiones:

- Preocupación emocional y cognitiva por el acceso a Internet

- Descuido del trabajo (o académicos) y falta de autocontrol

- Problemas sociales

La Fundación de tratamiento de Adicciones (FECAL) comenta que la adicción a internet es un problema del control de los impulsos, que se caracteriza por la incapacidad de abstenerse o moderar su uso. Actualmente es un problema para muchos adolescentes, éstos experimentan un síndrome de abstinencia cuando no pueden conectarse, caracterizado por un profundo malestar emocional, insomnio, irritabilidad e inquietud. El abuso de internet puede ser una manifestación secundaria a otra adicción o a otros problemas psicopatológicos.

¿Existen señales de alarma para la dependencia a Internet?

La Psicóloga María Dolors Mas afirma que sí, que existen señales de alarma que denotan una dependencia a las TIC o a las redes sociales y éstas son:

- Privación del sueño (dormir menos de 5-6 horas) para estar conectado a Internet.

- Descuidar otras actividades importantes como el contacto con la familia, las amistades, los estudios o la salud.

- Obsesión por la rapidez de la conexión a Internet, sentirse irritado excesivamente cuando la conexión falla o es muy lenta.

- Perder la noción del tiempo cuando estás conectado a Internet durante un largo período y mentir sobre el tiempo que se esta conectado o jugando.

Actualmente nuestra vida cotidiana no puede ser concebida sin el uso de Internet como la herramienta de gestión de numerosos servicios, para conectar con otros, emprender un negocio o conseguir información. Pero tenemos que tener muy presente que para muchas personas puede convertirse en el ambiente perfecto para huir de los problemas del mundo, de la familia o las limitaciones propias. Dado que a los adolescentes y jóvenes suelen ser las personas que más tiempo pasan en las redes, es importante ser consciente y prestar atención ya que puede tener importantes consecuencias para la salud mental.

El aumento de la cantidad de horas en la red podría tener un impacto negativo sobre la personalidad de las personas, así como la autoestima, la conciencia, la estabilidad emocional...

Para finalizar, no se debe perder de vista la calidad de vida y la percepción de felicidad que se asocia a un consumo problemático de Internet.